Y luego que las mujeres somos complicadas... ¡Con lo que tenemos que aguantar todos los meses!
lunes, 15 de agosto de 2011
De esos días cuando odias ser mujer
Sí, esos días del mes. Perdón, esos pre-días del mes. No es que las mujeres seamos difíciles (que lo somos), ¡es que nuestra genética es así! ¿No os pasa que en los pre-días no os aguantáis ni a vosotras mismas? Se llama depresión premenstrual... Ups! Depresión pre-días. Aunque he leído que estas minidepresiones pueden dar lugar a casos serios y síntomas bastante importantes, a mí en lo único que me afecta es en los ups and downs, de esas veces que te levantas por la mañana y quisieras que llegara la noche. Así pronto acabarían los pre-días y empezarían los pesados días.
domingo, 14 de agosto de 2011
El estirón
Hoy me he dado cuenta que cambiamos en muy corto espacio de tiempo. Después de meses muy duros conmigo misma, cuidando todo lo que comía, lo que bebía o lo que hacía. Presa de los horarios y de las calorías, me doy cuenta que no tiene mucho sentido. Aunque para alguien que siempre ha tenido problemas consigo misma, hoy ir a un Blanco o a un Zara y ponerse un pantalón de la talla 38 es todo un éxito. Me siento orgullosa de mi misma, pero ¿quién me ha hecho hacer todo este camino?
Una de las razones, sí, es por la salud. Rara vez estoy cansada físicamente y ya el único cansancio que experimento es el de dormir menos de 5 horas o el de 1 hora o 1 hora y media de deporte intenso. Y tampoco, una vez que te acostumbras, el deporte es algo altamente adictivo, nunca tienes suficiente y al terminar en vez de sentirte cansado, te sientes relajado... Sí, como una droga. Pero de nuevo, ¿por qué? Se puede llevar una vida sana, alimentación sana y haciendo algo de deporte. ¿Por qué siempre buscamos más, por qué nunca tenemos suficiente?
Hoy he visto una foto mía que me hice con una amiga para el regalo de un amigo, la foto la conocía porque la he retocado y creo que sólo por eso he sabido que era yo. ¡Y es de Febrero casi Marzo!
Mi teoría de la búsqueda del cuerpo perfecto está en la ropa, hay muchísimas prendas que sólo pueden llevarlas chicas con la talla 36 o 38; porque en la 44 o 46 no te ves tan perfecta como el maniquí. Aparte, y también un poco lo que me pasa, es que tenemos en la mente un prototipo de cuerpo de chica perfecto: con brazos delgaditos, buen pecho, cintura plana y estrechita y piernas torneadas y no musculosas. No digo que sea mi cuerpo perfecto de chica pero es el prototipo que vemos en fotos de moda, en cualquier blog, en Tumblr, etc y etc. Sin darnos cuenta que los brazos delgaditos nunca los tendrás porque tu abuela tiene pellejo de tan gordetes que los ha tenido, que los pechos son grasa y que la grasa no adelgaza y que cuando adelgazas... ¡Plop! Adiós pecho. Que posiblemente tus caderas el día de mañana te darán más facilidad para dar a luz a tu hijo que las chicas que tienen pocas caderas; tu tendrás un hijo y sin cicatriz en la tripa. Y que las piernas delgaditas, torneadas y sin músculos de las fotos son fruto del Photoshop, que las piernas sin forma son feas y que por tanto suelen ser las delgaditas.
En fin, que si has leído este parrafazo, ¡gracias! Hay que aprender a ser feliz con lo que la madre naturaleza nos ha dado, todo tiene su lado positivo y por tanto, sólo hay que saber verlo.
Yo estoy aprendiendo ahora, el estirón físico se da cuando eres peque pero el estirón mental dura toda una vida.
jueves, 11 de agosto de 2011
Los deseos del viento
[...]
-¡Rosas! Todos los hombres sacáis vuestro romanticismo del mismo libro trillado. Las flores son bonitas; no niego que sean un buen obsequio para una dama. Pero es que siempre regaláis rosas, siempre rojas, y siempre perfectas. De invernadero, si podéis conseguirlas. -Se volvió y me miró-. ¿Tú que piensas en rosas cuando me ves?
La prudencia me hizo sonreír y negar con la cabeza.
- A ver, si no son rosas, ¿qué ves cuando me miras?
Estaba atrapado. La miré de arriba a abajo una vez, como si intentara decidirme.
- Bueno... -dije-, no deberías ser tan dura con los hombres. Verás, escoger una flor que le vaya bien a una chica no es tan fácil como parece.
Denna me escuchaba atentamente.
- El problema es que cuando le regalas flores a una chica, tu elección puede interpretarse de diferentes maneras. Un hombre podría regalarte una rosa porque te considera hermosa, o porque le gustan su color, su forma o su suavidad, que le recuerdan a tus labios. Las rosas son caras; al elegirlas, quizá quiera demostrarte que eres valiosa para él.
- Has defendido bien a las rosas -dijo Denna-. Pero resulta que a mí no me gustan. Elige otra flor que me pegue.
- Pero ¿qué pega y qué no pega? Cuando un hombre te regala una rosa, lo que tú ves quizá no sea lo que él pretende hacerte ver. Tal vez te imaginas que te ve como algo delicado y frágil. Quizá no te guste un pretendiente que te considera muy dulce y nada más. Quizá el tallo tenga espinas, y deduzcas que él piensa que podrías rechazar una mano demasiado rápida. Pero si corta las espinas quizá pienses que no le gustan las mujeres que saben defenderse ellas solas. Las cosas pueden interpretarse de muchas formas -concluí-. ¿Qué debe hacer un hombre prudente?
Denna me miró de reojo.
- Si ese hombre fueras tú, supongo que tejería palabras inteligentes y confiaría en que la pregunta quedara olvidada. -Ladeó la cabeza-. Pero no va a quedar olvidada. ¿Qué flor escogerías para mí?
- Está bien, déjame pensar. -Me volví y la miré, luego miré hacia otro lado-. Vamos a hacer una lista. Quizá diente de león: es radiante, y tú eres radiante. Pero el diente de león es una flor muy corriente, y tu no eres una persona corriente. De las rosas ya hemos hablado, y las hemos descartado. ¿Belladona? No. ¿Ortiga? Quizá...
Denna hizo como si se enfadara y me sacó la lengua.
Me di unos golpecitos en los labios, fingiendo cavilar.
- Tienes razón, solo te pega por la lengua.
Dio un resoplido y se cruzó de brazos.
- ¡Avena loca! -exclamé, y Denna soltó una carcajada-. Es salvaje, y eso encaja contigo, pero es una flor pequeña y tímida. Por esa y por otras... -carraspeé- razones más obvias, creo que descartaremos también la avena loca.
- Una lástima -dijo Denna.
- La margarita también es bonita -proseguí sin dejar que Denna me distrajera-. Alta y esbelta, y crece en los márgenes de los caminos. Una flor sencilla, no demasiado delicada. La margarita es independiente. Creo que te pega... Pero continuemos. ¿Lirio? Demasiado llamativo. Cardo: demasiado distante. Violeta: demasiado escueta. ¿Trilio? Hmmm, podría ser. Una flor bonita. No se deja cultivar. La textura de los pétalos... -realicé el movimiento más atrevido de mi corta vida y le acaricié suavemente el cuello con dos dedos- es lo bastante suave para estar a la altura de tu piel. Casi. Pero crece demasiado al ras del suelo.
- Has compuesto todo un ramillete -dijo ella con dulzura. Inconscientemente, se llevó una mano al cuello, al sitio donde yo la había tocado; la dejó allí un instante y luego la dejó caer.
¿Buena o mala señal? ¿Estaba borrando mi roce o reteniéndolo? La incertidumbre se apoderó de mí y decidí no correr más riesgos. Me paré y dije:
- Flor de selas.
Denna se paró también y se volvió para mirarme.
- ¿Tanto pensar y eliges una flor q no conozco? ¿Qué es una flor de selas? ¿Por qué?
- Es una planta trepadora, fuerte, que da flores de color rojo intenso. Las hojas son oscuras y delicadas. Crecen mejor en sitios umbríos, pero la flor capta los pocos rayos de sol para abrirse. -La miré-. Te pega. En ti también hay sombras y luz. Las selas crece en los bosques, y no se ven muchas, porque solo la gente muy hábil sabe cuidarla sin hacerle daño. Tiene una fragancia maravillosa. Muchos la buscan, pero cuesta encontrarla. -Hice una pausa y escrudiñé el rostro de Denna-. Sí. Ya que estoy obligado a elegir, elijo las selas.
Denna me miró; luego apartó la vista.
- Me sobrevaloras.
Sonreí.
- ¿No será que te infravaloras?
Denna atrapó un trozo de mi sonrisa y me lo devolvió, destellante.
- Te has acercado más antes. Margaritas: dulces y sencillas. Las margaritas son la clave para conquistar mi corazón.
"El nombre del viento" nunca dejará de inspirarme.
Amsterdam
Amsterdam. Quería hablar de Amsterdam pero no voy a hacer una extensa descripción de los escasos 5 días que he estado por tierras bajas; que, pese a ser 5 días, han sido muy intensos y llenos de anécdotas para rellenar entradas y entradas. Aparte de ser de las mejores vacaciones que recuerdo (aparte quedan los problemas estomacales que forman parte de mi personalidad casi), es el país de las flores.
Aunque eso lo sabéis ya, ¿no? Había un mercado enorme de flores, de bulbos, cientos de tipos de flores y plantas que nunca he visto. Auténticos mercados (que me recuerdan a las típicas fruterías en España por los estantes) de bulbos de tulipanes...
Entre visitas intensas y extenuantes a museos, que pese a sólo visitar dos (el Rijks y el de Van Gogh) y bastantes grandes, hicimos una visita muy gratificante a un parque botánico. Y ahí entre plantas carnívoras y hojas de un metro de diámetro, vimos otros fenómenos de la naturaleza...
Y bueno, mil flores que seguro que no os dirá nada en foto y sólo tienen significado en persona (al menos es mi opinión). Pero, había un tesoro dentro del parque botánico, con temperatura similar al de una sauna pero con decenas de...
¡¡¡MARIPOSAS!!!
Algunos me nombraréis un par de lugares que también lo tienen igual y yo os diría: "YA, ¿y qué? ¡Estas son holandesas!".
Este viaje ha sido apoteósico, cambiante, lluvioso, soleado, sidoso y especial. Muy, muy especial. Ha sido el viaje de las mariposas y me han acompañado de vuelta y me van a acompañar durante mucho tiempo, gracias a ti.
Por último decir: I Amsterdam
viernes, 8 de julio de 2011
martes, 5 de julio de 2011
El nombre del viento
Seguro que os ha pasado alguna vez, pero de todas maneras voy a hacer la pregunta: ¿nunca, al leer una historia increíble, os han dado ganas de escribir un libro?
Yo llevo con el gusanillo desde los... ¿16 años? O incluso antes, pero nunca le he dedicado tiempo.
Creo que es hora... Pero me falta imaginación, desconectar del día a día y dejar la mente en blanco.
El título de la entrada es del libro que ahora mismo estoy leyendo...
sábado, 2 de julio de 2011
Vuelta a las andadas estéticas
Me encanta pintarme las uñas y me encantan las lacas de uña (que por cierto, qué nombre tan curioso y tan... ¿Elegante?). Todo el año procuro cuidarme las uñas y sobretodo pintarmelas y la verdad que sea verano o invierno me da un poco igual los colores que se llevan por ley. Ya que, por ejemplo, en invierno he llevado este color:
Lo que pasa que sin las uñas tan tan exageradas.
Hoy, gracias a Tumblr (alguien diría: normal... ;)) he descubierto una página web de lacas de uñas de bastante calidad y, aunque un poco más caras que, por ejemplo, marcas como Essence. Echarle un vistazo a todo el abanico de colores que tienen... Quéééé ganas que llegue mi cumpleaños!
Esta es la foto de Tumblr
Ésta es la página, os la dejo en donde clasifican las lacas por familias de colores. En otra parte de la página muestran todos los colores por páginas pero creo que es más lioso. Así que aquí está: http://www.essie.com/shop/shade-families-sheers-c-2_10.html
Mis favoritos:
"Oui madame" - http://www.essie.com/shop/oui-madame-p-19.html - Siempre he querido un blanco perla lejos del típico que te traen en las maletitas de maquillaje de los chinos.
"Angora cardi" - http://www.essie.com/shop/angora-cardi-p-60.html - Me resulta un rojo muy peculiar...
"Wrapped in rubies" - http://www.essie.com/shop/wrapped-rubies-p-84.html - Burdeos...
"Smooth sailing" - http://www.essie.com/shop/smooth-sailing-p-386.html - El super preziozo azulazo de la foto de antes.
¿Y los tuyos?
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